Los abogados litigantes que buscan un día de pago no siempre quieren que los hechos se interpongan a una buena historia

lunes, octubre 19th 2009

Y seguirán repitiendo su historia una y otra vez con más y más ornamentos hasta que alguien los confronte con la verdad o pague para detenerlos.

Este es uno de los principales mitos que los abogados litigantes de los Estados Unidos y grupos de activistas ambientales han fabricado, en un obvio intento de mancillar la reputación de Chevron en  EE.UU. y presionar a la empresa hasta llegar a un fallo injusto, en el juicio contra Chevron en Ecuador:

Mito 1: Chevron es responsable por daños por un valor de USD27.000 millones al Amazonas.

La estimación de USD27.000 millones contra Chevron fue elucubrada por Richard Cabrera, un ingeniero en minas, sin ninguna experiencia ni capacitación en el trabajo de remediación de pozos petrolíferos.

Cabrera fue designado por el tribunal para estimar el posible daño ambiental en los pozos petrolíferos de la anterior concesión; es decir la causa, si existiera dicho daño, y los proyectos de remediación para repararlo. Su elección fue totalmente respaldada por el Frente de Defensa de la Amazonía con la oposición de Chevron.

Además de no estar calificado para la tarea que le fue asignada, Cabrera ignoró las directivas del tribunal y amplió de manera improcedente el alcance de su trabajo, inventando tipos de daños que nada tenían que ver con los problemas planteados por el juicio o con la reparación ambiental del área de la concesión anterior.

Casi el 90% de los USD27.000 millones es asignado a problemas que no se relacionan con los reclamos reales en el caso:

  • Cabrera no presentó registros médicos ni certificados de defunción para respaldar la suma de más de USD9.500 millones en compensación por “excesivas muertes por cáncer” y no mencionó ni a una sola victima, ni identificó a ningún familiar como beneficiario. No cuenta ni con formación ni experiencia médica como para diagnosticar la epidemiología de cáncer, ni para designar a nadie de su equipo que la tenga. En lugar de contar con un experto, Cabrera basó sus reclamos de cáncer en respuestas surgidas de encuestas ad hoc a la población local, realizadas en secreto y por personas desconocidas.
  • Cabrera también reclama USD1.700 millones por daños en concepto de mejoras de los yacimientos petrolíferos, los cuales han sido operados exclusivamente por Petroecuador desde que Texaco Petroleum dejó de operar en 1990.  Los yacimientos son propiedad exclusiva de Ecuador, y actualmente están en uso y están siendo expandidos por la compañía petrolífera estatal.
  • Valuó en más de mil millones de dólares la reparación del suelo de yacimientos que nunca visitó, inflando exageradamente el cálculo, para llegar a un costo de remediación por pozo sugerido 25 veces mayor al costo actual del propio programa de remediación de Petroecuador.
  • Calculó USD428.000 millones para mejorar el sistema de agua potable en el Oriente y USD3.200 millones para la remediación de aguas subterráneas; a pesar de que no tomó ni una sola muestra de arroyos, ríos, fuentes municipales de agua ni pozos de agua potable. Además, no hizo nada para evaluar si otros factores (como la contaminación fecal) eran factores causales de problemas de salud, y manifestó en su propio informe que no tenía información suficiente para desarrollar un plan de remediación de aguas subterráneas.
  • También exigió USD320 millones para un criadero de animales salvajes, para luego soltarlos, a fin de que los pueblos indígenas pudieran cazarlos.

Hasta ahora, Cabrera se ha rehusado a responder preguntas sobre: su metodología, identificar a otros miembros del equipo, explicar sus responsabilidades y aportes; o siquiera sobre presentar documentación respaldatoria, particularmente relacionada con la encuesta en la que fundamenta su análisis del daño por cáncer.

El trabajo de Cabrera distó mucho de ser independiente.

Hay indicadores que sugieren que Cabrera trabajó estrechamente con los abogados de los demandantes para preparar su último informe:

  • Recibió pagos de al menos USD200.000 por su trabajo de Selva Viva, una empresa ecuatoriana que opera como intermediario financiero y de logística para el Frente. Aparentemente, los cheques fueron firmados por Luis Yanza, coordinador legal del Frente y gerente general de Selva Viva.
  • Se benefició con la ayuda de miembros del Frente durante su trabajo de campo, tal como lo indican fotografías y el video tomados en el momento en que se impedía, a expertos de Chevron, observar el trabajo de Cabrera.
  • Incluso copió partes, palabra por palabra, de su informe de USD27.000 millones de las observaciones que los abogados demandantes presentaron al tribunal.
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